Empieza por la consistencia del portfolio, no solo por unas pocas fotos de portada. Revisa galerías completas para evaluar luz, ritmo y momentos espontáneos.
Después compara velocidad de respuesta, claridad del timeline y estándares de entrega. La calidad editorial debe ir acompañada de ejecución fiable.
En las llamadas de selección, alinea expectativas sobre dirección estética, prioridades de toma y plan B ante clima o limitaciones de venue.