Trabaja por capítulos: preparación, anclas emocionales, ritmo de ceremonia y clímax de recepción.
Define momentos hero por capítulo y deja margen para la espontaneidad. Las mejores historias mezclan dirección y naturalidad.
La postproducción debe mantener tonos de piel y textura, conservando un lenguaje visual coherente en toda la galería.